Cerezas de café verdes en la rama, primer plano en finca

Origen

Estos son los cafés colombianos que están rompiendo récords y ganando los premios más codiciados del momento

Altorigen

San Alberto, Casa Landino y un lote huilense a 65 USD/lb: quiénes están marcando la diferencia en 2025 y lo que va de 2026.

Hablar de “el mejor café de Colombia” siempre suena a exageración. Hasta que uno se sienta a mirar los premios de 2025 y lo que va de 2026. Hay nombres que se repiten, precios que nadie esperaba y tostadores locales que le están ganando el partido a las grandes casas internacionales.

Aquí van los que realmente están marcando la diferencia ahora mismo.

Café San Alberto: el que los restauranteros eligieron como el mejor del país

En abril de 2026, en plena Cartagena, los Premios Receta Dorada de ACODRÉS (el gremio de la industria gastronómica) le dieron el título de Mejor Café de Colombia. No fue un jurado de catadores de laboratorio. Fueron restauranteros, chefs y gente que vive del sabor todos los días.

San Alberto viene de una finca en la ladera de Buenavista, Quindío. La familia Villota lleva años convirtiendo el trabajo de generaciones en una de las marcas más condecoradas del país. Monde Selection le sigue dando medallas de oro, el Instituto Internacional del Sabor y la Calidad le entregó el Premio Cristal, y la lista de distinciones internacionales ya supera holgadamente la treintena. El perfil es de esos que enamoran sin esfuerzo: chocolate oscuro, caramelo y una acidez frutal limpia que funciona tanto en filtro como en espresso.

Casa Landino: el tostador bogotano que se llevó el premio gordo internacional

En octubre de 2025, en Houston, Casa Landino se coronó como Overall Regional Winner de los Global Coffee Awards Origin. Traducción: fue elegida la mejor tostadora de un país productor. También se llevó el oro en Filter y varias medallas más.

Lo interesante no es solo el reconocimiento al tostador. Los lotes que subieron al podio vienen de productores reales:

  • José Alejandro Gutiérrez (Tolima), con un blend de Gesha y Wush Wush.
  • Juan María Caez (Nariño), con Caturra de altura.
  • Otros micro-lotes experimentales que también sumaron puntos.

Además, en París se llevaron tres reconocimientos AVPA (cafés tostados en origen). Es la prueba de que ya no hace falta mandar el grano verde al exterior para que brille. Se puede tostar aquí y competir de tú a tú.

Huila y el lote que se vendió a 65 dólares la libra

El concurso Huila Coffee 2025 dejó un dato que todavía genera conversación: un lote de Víctor Andrés Ramírez, de Bruselas (Pitalito), alcanzó 65 dólares por libra en subasta. Fue un blend con Geisha, Caturra, Bourbon Ají y Colombia, proceso lavado, que obtuvo 87,86 puntos.

No es un caso aislado. El departamento sigue sacando puntajes altos tanto en variedades especiales como en las liberadas por Cenicafé. Huila demuestra, una vez más, que no solo produce volumen: produce calidad que el mercado internacional está dispuesto a pagar caro.

Lo que está cambiando de verdad

Dos cosas saltan a la vista en estos resultados recientes.

Primero, los productores que se atreven con variedades exigentes (Gesha, Bourbon, Caturra Chiroso, cruces nuevos) y con procesos más precisos están dejando de ser la excepción.

Segundo, los tostadores colombianos ya no se conforman con exportar el grano verde. Están construyendo marca, tostando en origen y llevándose premios internacionales. Casa Landino es el caso más visible de 2025, pero el movimiento es más amplio.

Una nota sobre el Cup of Excellence

Colombia no ha participado en las últimas ediciones del Cup of Excellence (2025 y 2026). Eso no significa que la calidad haya bajado. Simplemente el foco se movió hacia otros concursos y hacia el trabajo directo de productores y tostadores que compiten por su cuenta… y lo están haciendo muy bien.

Si hoy tuviera que elegir tres caminos

  1. Un San Alberto, por trayectoria y consistencia.
  2. Algo de Casa Landino (especialmente los lotes de Tolima o Nariño que premiaron).
  3. Un micro-lote huilense de Pitalito o zonas altas, idealmente con Geisha o variedades especiales.

El café de especialidad colombiano no necesita que le digan que es bueno. Lo está demostrando, lote a lote y premio a premio. Y lo mejor es que cada vez es más fácil encontrarlo sin tener que pedirlo a otro país.